Nuestra posición es 15° 18’N y 37° 40’O. Seguimos con mucha tranquilidad, a rumbo 270 directos a Saint Lucia. Tenemos un viento de unos 15 nudos del Noreste que nos hace avanzar poco a poco.
Ayer vimos 2 barcos en el sistema AIS. El primero, un catamarán de 48 píes que también participa en el ARC, el Sunday Kinga. El catamarán iba a unas 6 millas delante nuestro. Y por nuestra amura de babor, es decir, un poco a la izquierda de la proa, en rumbo casi de colisión, venía un pesquero japonés, el Sumiyoshi Maru, de 167 píes de eslora.
Per precaución, ya que nunca se sabe si un pesquero va arrastrando redes o líneas de pesca, lo llamamos por la radio para quedar de acuerdo por donde lo pasábamos. Después de diversos intentos sin respuesta, empezamos a pensar que no habia nadie de guardia.
Cuando el pesquero estaba a 6 millas de distancia, decidimos contactar por radio con el catamarán Sunday Kinga, que en ese momento estaba pasando al pesquero por estribor. Le pedimos que mirara si veía alguna cosa que hiciera pensar que el pesquero arrastraba alguna red o línea de pesca, y se ofreció a contactar con él.
Cuando el Sunday contactó con el pesquero, la respuesta fue inmediata. En inglés le preguntaron si llevaba redes o líneas. El señor del pesquero, que parecía muy amable, deducido por las risas esporádicas que oíamos, contestaba en un perfecto japonés o esto es lo que pensamos ya que nos recordó al Doreamon en versión original, aunque de tanto en tanto decía YES.
La sorpresa fue que a cada frase que decía el pesquero, el Sunday Kinga le contestaba traduciendo lo que decía y después haciéndole la pregunta. Qué suerte la nuestra, encontrar un traductor simultáneo en medio del océano. Increíble. Al final, después de dar las gracias al Sunday Kinga por la comunicación i la traducción, y de reír un poco de la situación, variamos nuestro rumbo para pasar por la proa del pesquero, ya que, confirmado llevaba largas líneas de pesca de atún.
Al cabo de poco rato, encontramos una boyas de pesca mal señalizadas que casi nos comemos. Mirando la carta, hemos encontrado unos bajos de 100 metros de profundidad por nuestro lado. Seguro que esta es una zona de pesca, aquí en medio del océano.
Después de esta aventura con buen final, la noche ha continuado tranquila. Esta mañana me he despertado pensando en desayunar pan con embutido cuando me ha llegado un aroma de chocolate desecho que estaba preparando Josep Rodés. Hoy es domingo, ha dicho.
Después de pensar un poco, he decidido desayunar el pan con embutido y después el chocolate desecho. Aquí en el mar no se puede despreciar nada!.