El Daruma vuelve a casa. Dia 25

Son las 23 UTC del dia 19 de junio. Estamos navegando hacia el puerto de Aguadulce, en la bahia de Almeria. Desde La Linea, es una travesia de 150 millas, muy corta si la comparamos con todo lo que llevamos navegando. Pero ahora lo hacemos con los ninos, y no queremos cansarlos. Preferimos tomarnos las cosas con calma.

Estos ultimos dias han sido para descansar y recuperarnos de la travesia del Atlantico. David se fue hacia Barcelona a primera hora del lunes y Aida y los ninos llegaron el lunes a ultima hora, junto con Merce, la esposa de Josep. Con ellos hemos pasado unos dias muy agradables, visitando La Linea y Algeciras. Gracias a los dos por vuestra compania.

El paso del estrecho fue muy variado. A las 4 de la madrugada estabamos con calma total y navegando a motor. A la altura del cabo de Trafalgar, nos entro viento del sur de 20 nudos, olas y una espesa niebla que no nos dejaba ver a mas de 20 metros.

Asi continuamos hasta llegar a Tarifa, donde la niebla levanto y el viento aflojo. La corriente de la marea era tan fuerte que con poco motor y medio genova, navegabamos a 11 nudos. Mas tarde, ya casi dentro de la bahia de Algeciras, tuvimos 30 nudos de viento por la popa. Todo eso nos hizo trabajar con las velas hasta el ultimo instante.

Queremos dar las gracias a todos los que nos habeis seguido durante esta travesia. Aida nos iba enviando cada dia los comentarios que dejabais en el blog y eso nos hacia sentir acompanados en medio del oceano.

A partir de ahora, nos quedan mas de 2 meses hasta la vuelta a Barcelona. Aprovecharemos para volver a visitar los rincones que mas nos gustan de Baleares. Ya tenemos ganas de reencontrarnos con el Mediterraneo. Esperemos que nos trate bien.

Hasta pronto.

El Daruma vuelve a casa. Día 24

Son las 15:30 UTC del día 14 de junio. Nuestra posición es 36 º 19 N y 08 º 00 W. Nos faltan 130 millas hasta Gibraltar.

Esta madrugada hemos pasado el cabo de Sao Vicente, la punta SW de la Península Ibérica. Al quedar protegidos del viento del norte por la tierra, el mar ha empezado a calmar y el viento a aflojar. Ahora mismo, navegamos a motor, sin velas y con un mar que parece una balsa de aceite.

Hasta esta mañana, en el estrecho de Gibraltar soplaba viento de levante, con fuerza de temporal, lo que hace imposible para nosotros cruzarlo. Pero para esta tarde, parece que calmará durante un par de días y podremos pasar tranquilamente. Es como si el Atlántico nos hubiera intentado retener hasta el último momento, pero al final, viendo nuestra voluntad de dejarlo, nos hubiera querido enseñar su mejor cara, después de habernos hecho pasar algunas malos ratos. Debe querer que volvamos algún día y seguro que lo haremos.

Aprovechando la calma, hoy hemos preparado un marmitako con atún que pescamos el otro día. La receta nos la pasó Toni del velero Antull. Mientras estábamos hablando por la radio con Toni, que navegaba con viento muy fuerte y olas muy altas, el piloto automático no pudo aguantar el rumbo y tuvo que dejar la radio para salir de la cabina a coger el timón. Entonces, la Toñi cogió la radio y aprovechamos para pedirle la receta. Realmente nos ha quedado espectacular, el mejor plato que hemos comido desde que salimos de Saint Martin. Gracias Toñi. Por cierto, el Antull hoy ha llegado ya a las Azores.
Nosotros seguramente llegaremos mañana, si nada se tuerce. En el mar, nunca se pueden dar las cosas por hechas.
Hasta mañana, que esperamos escribir ya desde tierra firme.

El Daruma vuelve a casa. Día 23

Son las 15:00 UTC del día 13 de junio. Nuestra posición es 36 º 50 N y 11 º 22 W. Nos faltan 299 millas hasta Gibraltar.

Continuamos navegando con viento del norte, de entre 20 y 30 nudos, a una velocidad de entre 7 y 8 nudos. El mar está crecido y nos llegan olas de través que hacen que la navegación no sea muy cómoda. De todas formas, lo llevamos muy bien y avanzamos a buen ritmo.

Ya se nota que estamos cerca del estrecho de Gibraltar. Así como antes pasábamos días sin ver un solo barco, ahora hay bastante tráfico, tanto de los barcos que van hacia el Mediterráneo, como los que salen, como los que van de Europa a Africa o al revés.

Esta noche hemos tenido que maniobrar dos veces para no pasar demasiado cerca de un mercante y de un petrolero. Lo que hacemos es llamar por radio y ponernos de acuerdo si pasamos por un lado o por el otro. El mercante era una barco de nombre New Delhi Express, de 853 pies, es decir, casi 300 metros. Se dirigía hacia Newark a una velocidad de 19 nudos. Al comparar esto con nuestros 14 metros de eslora y una velocidad de 7 nudos, es como si fuéramos en coche por la autopista a 120 kilómetros por hora y en sentido contrario, viniera un super camión de 100 metros de longitud a una velocidad de 325 kilómetros por hora y tuviera que hablar por radio para ver si nos pasará por la derecha o por la izquierda. Por suerte, aquí la autopista es muy ancha y tenemos tiempo de sobra para maniobrar.

En principio, esperamos llegar al puerto de La Alcaidesa, en La Línea de la Concepción, el domingo por la tarde. Pero eso dependerá mucho de si sigue el temporal de levante en el estrecho de Gibraltar o no. Si sigue, tendremos que desviar hacia el puerto de Barbate, antes de atravesar el estrecho. Pero por poco que podamos, intentaremos pasarlo y entrar ya en nuestro Mediterráneo, que tanto echamos de menos.

Seguimos con el pilates aplazado, pero todavía encontramos un poco de tiempo para la piña colada. El resto del tiempo la dedicamos a vigilar el tráfico de barcos, controlar las velas y descansar todo lo que el movimiento del barco nos deja.

Hasta mañana

El Daruma vuelve a casa. Día 22

Son las 15:00 UTC del día 12 de junio. Nuestra posición es 37 º 46 N y 14 º 32 W. Nos faltan 474 millas hasta Gibraltar.

Esta tarde, después de comer, ha entrado el viento del norte que esperábamos. Es un viento moderado, que nos permite navegar de ceñida a una buena velocidad. Seguramente tendremos este viento como mínimo durante las próximas 24 horas. De momento, no se ha levantado mar y las olas son tranquilas.

También hoy hemos superado las 3000 millas navegadas desde que salimos de Saint Martin. Esto son más de 5500 kilómetros. Para que podáis hacer comparaciones, hemos navegado el doble de la distancia de Barcelona a Moscú, o la misma distancia que de Barcelona a Tanzania. Y todo ello en un catamarán de 14 metros.

Ayer nos pasó cerca un buque mercante holandés, de nombre Floretgracht, que iba hacia Palamós. Si, si, lo habéis leído bien. Iba hacia Palamós. El mundo es muy pequeño, aunque desde un velero parezca tan grande. Estuvimos tentados de atar un cabo en su popa y dejarnos arrastrar.

Seguramente algunos os preguntaréis como sabemos que iba a Palamós. Al Daruma, como en la mayoría de barcos que cruzan el Atlántico, llevamos un sistema llamado AIS. Este sistema emite vía radio algunos datos de nuestro barco, como la posición, el rumbo, la velocidad, el nombre y la identificación del Daruma. Al mismo tiempo, este sistema también recibe la misma información de los barcos que tenemos cerca. De esta manera, podemos evitar colisiones y hacer las maniobras con tiempo suficiente. Pero también sirve para hacer el chafardero y averiguar cosas como la de este mercante que iba a Palamós.

Seguimos con las rutinas de cada día, como las guardias, la piña colada y no hacer pilates. La barba del José sigue creciendo, la perilla de David en su sitio, y mi barba, desaparecida.

Hasta mañana.

El Daruma vuelve a casa. Día 21

Son las 16:00 UTC del día 11 de junio. Nuestra posición es 37 º 48 N y 17 º 58 W. Nos faltan 636 millas hasta Gibraltar.

Ayer por fin pudimos hablar por la radio con el velero Antull. Estábamos un poco preocupados, ya que es un velero pequeño, de 9 metros y medio, y se encontraba en medio de un frente con viento fuerte y olas altas. Salimos juntos de Saint Martin pero él ahora se encuentra muy por detrás de nosotros, a más de 800 millas, y a 300 de las Azores. Finalmente, ya tienen un poco de calma y Toni y Toñi ya han podido descansar y volver a tirar la caña de pescar.

Hablando de pesca, hoy hemos cogido un atún de unos 10 kg. Ayer se nos escapó uno más grande, pero con éste nosotros ya hacemos. Una parte ha quedado para cenar hoy y la otra ha ido directa al congelador. Nos ha cogido todo ello mientras terminábamos la comida, un Entrecotte con pan tostado con tomate. Hemos tenido bastante trabajo para detener el catamarán, subirlo a bordo, limpiarlo y volver a dejar todo como estaba. Al David no le ha hecho demasiado gracia, pero el Josep y yo ya nos estamos imaginando un atún a la plancha, un marmitako, algo de sushi …

Durante la mañana, el viento ha continuado flojo e incluso hemos tenido un poco de niebla. El mar era de color gris y todo tenía un aspecto algo fantasmagórico. Hemos aprovechado para revisar los motores y cargar gasoil desde los bidones que llevamos de reserva. Un poco más tarde ha ido subiendo el viento y ahora navegamos con puntas de 8 nudos de velocidad, con un cielo más abierto donde incluso parece que el sol quiera aparecer sin terminar de hacerlo del todo.

Esperamos que en las próximas horas el viento incluso se refuerce un poco más. Así que aprovecharemos esta tarde para hacer nuestra tradicional piña colada en la proa del catamarán, antes de que el mar levante olas más altas.

El pilates sigue igual.

Hasta mañana

El Daruma vuelve a casa. Día 20

Son las 14:30 UTC del día 10 de junio. Nuestra posición se 37 º 46 N y 21 º 32 W. Nos faltan 805 millas hasta Gibraltar.

Estas últimas horas han sido muy tranquilas, incluso monótonas. El viento de popa suave, un mar tranquilo con olas que llegan por la popa, el cielo cubierto y el mar de color gris plomo. Hemos ido avanzando a un buen ritmo hacia Gibraltar, sin necesidad de realizar ningún cambio en las velas ni en el rumbo. Llenamos las horas descansando, con la lectura, la música y las horas de comida.
También es una buena distracción escuchar a otros barcos para la radio. Por ejemplo, seguimos las aventuras de un barco que rompió el palo y esta llegando a Saint Martin a motor. O de otro que lo espera por si agota el gasóleo y debe salir a remolcarlo. O del velero que se dirige a Panamá para cruzar el canal y continuar la vuelta al mundo, o lo que sale de Cuba para situarse lo más al sur posible durante la temporada de huracanes que está a punto de comenzar.

Este es un mundo desconocido para la mayoría de nosotros. Pero esta lleno de gente, desde solitarios a familias con niños, que han decidido construir su vida en un velero que navega por el mundo, sin fecha de regreso. Se detienen donde se encuentran mejor, viven en contacto con la naturaleza y con otras personas que van encontrando por el camino, la mayoría también navegantes.

Hace cosa de una media hora, ha empezado a salir el sol y rápidamente, como lagartijas, David y José han estirado a tomar el sol. Ya lo echábamos de menos. El mar ha vuelto a tener el color azul profundo que tiene por aquí. Hemos aprovechado para preparar un cous cous para comer, que estaba bastante bueno.

Para mañana, esperamos aún más calma y ya de cara al jueves, que entre el viento del norte que nos dará más velocidad y nos hará bailar un poco. Ya os lo explicaremos.
Hasta mañana

El Daruma vuelve a casa. Día 19

Son las 15:00 UTC del día 9 de junio. Nuestra posición es 37 º 36 N y 24 º 54 W. Nos faltan 966 millas hasta Gibraltar.

Tras la breve parada en Faial, ya volvemos a estar adaptados al ritmo de navegación y guardias que llevábamos días atrás. Con la diferencia de que ahora el mar y el viento nos vienen de popa y la navegación es mucho más tranquila y relajada.

Estamos aprovechando para volver a cocinar y hoy hemos comido paella, acompañada de un vino rosado cabernet sauvignon. También nos apetecía hacer algo de aperitivo y como hemos descubierto que hoy era la segunda pascua, o eso nos parece, ya hemos tenido la excusa perfecta. Y si no, habríamos declarado que a bordo del Daruma era el día mundial de cualquier cosa que nos viniera bien, y ya está. Este es el privilegio de ser dueños y señores de nuestro tiempo y de las normas que nos rigen, sin más restricciones que las que el mar y el viento nos quieran imponer.

Ayer, en cuanto dejábamos por la popa la isla de Pico, vimos las primeras ballenas de la travesía. Ya habíamos encontrado delfines y una tortuga, pero nos faltaban las ballenas. No se acercaron demasiado. Sólo vimos el agua que sacan al respirar, y el lomo cuando hacen el movimiento para volverse a hundir. Otra vez ya tuvimos la excusa perfecta para celebrarlo con una piña colada por la tarde. Como podéis observar, no nos falta imaginación para encontrar excusas para celebrar cosas o para no hacer los ejercicios de Pilates.

Ahora mismo hemos dejado la isla de Sao Miguel por la popa, y nos dirigimos ya hacia la costa sur de Portugal. Todavía nos faltan muchas millas para llegar allí, pero es la primera vez en que el siguiente punto de paso o waypoint, ya está en el continente europeo.Ya os iremos contando más cosas.

Hasta mañana